Trampejant el temporal

Trampejant el temporal

"Háblame del mar, marinero", implorava Rafael Alberti. I la nostàlgia insuperable de l’adolescent després d’abandonar el Puerto de Santa María (Cadis) per instal·lar-se a Madrid va fer que preguntés líricament al navegant "si es verdad lo que dicen de él, porque desde mi ventana no puedo yo verlo, porque desde mi ventana el mar no se ve".